Filosofía

Modernidad y conocimiento de la realidad: Un despacho moderno, en el siglo XXI, dentro de un mundo globalizado, pondrá a su servicio la tecnología y empleará, cada vez más, nuevos sistemas de comunicación e información con el cliente.

El cumplimiento de la Ley de Protección de Datos y el Nuevo Reglamento Europeo hacen de esta materia una prioridad para empresas y particulares . Por otra parte vista la importancia que tiene internet en nuestra forma de trabajar y relacionarnos el denominado “derecho al olvido” se ha convertido en una demanda cada vez más creciente entre nuestros clientes y defendidos
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Igualmente la defensa y asistencia letrada debe ir más allá de lo que estrictamente conocemos por conocimientos jurídicos. Así, el abogado actual competitivo a de ser un “buen sociólogo” ya que ha de conocer la realidad social en la que se mueve cada uno de sus clientes y, al mismo tiempo, un “buen psicólogo”, para ser sensible a sus necesidades.

Es evidente que enfrentarse a un asunto de divorcio / guarda custodia de un hijo o a un asunto en el cual se va proceder a la venta de una casa hipotecada o que está afectada por una clausula suelo o condición abusiva impuesta por el banco, o por ejemplo, a una negligencia médica se requiere un elevado grado de sensibilidad por el abogado a la altura de los valores a proteger.

 

PRINCIPIOS

Entendemos que el trabajo hecho por y para nuestros clientes debe ser realizado con vocación e ilusión.

La vocación por el ejercicio de la abogacía se sustenta en valores que definen nuestro actuar: seriedad, profesionalidad, confianza, espíritu de superación.

La ilusión por solucionar los problemas legales de nuestros clientes, y mejorar a la postre, sus proyectos personales, empresariales o asociativos, es el motor que mueve nuestro quehacer diario.

Nuestra lealtad y constante información hacia nuestros clientes, así como nuestra especialización en los problemas que se nos confían, garantiza que sus intereses sean defendidos La calidad de nuestros servicios está basada en un trabajo minucioso y en una relación personal con el cliente que nos permite conocer sus problemas e incluso anticiparnos a ellos, lo que da como fruto un servicio más personalizado y más eficaz. Estamos por tanto, en contra de los servicios legales “low cost” por que entendemos no ofrecen las necesarias garantías a nuestros clientes para la defensa real y de calidad de sus intereses.

Somos partidarios de aprovechar la mediación como fórmula de resolución de conflictos jurídicos cuando pueda ser viable, suponiendo esta un ahorro para nuestros clientes en coste y tiempo.

Otro de los puntos que nos definen es nuestra visión internacional de las relaciones jurídicas en el marco de la Unión Europea y la función social de la Abogacía.